Verdejo
Origen:
La Verdejo es una de las variedades blancas más nobles y reconocidas de España, con una historia que se remonta al siglo XI en la zona de Rueda (Castilla y León). Es famosa por producir vinos de gran personalidad, con un equilibrio perfecto entre una aromática intensa y un cuerpo estructurado. Es una cepa muy rústica que ha sabido adaptarse a los suelos pedregosos y al clima continental extremo de la meseta norte.
Racimo:
De tamaño pequeño a mediano, con una forma cilíndrico-cónica y una compacidad media-alta. El pedúnculo es muy corto, lo que hace que los racimos estén muy pegados al sarmiento.
Baya:
Color: Amarillo-verdoso, con reflejos dorados cuando alcanza la maduración plena al sol.
Forma: Esférica (circular).
Tamaño: Pequeño-mediano.
Fenología:
Época de brotación: Media (lo que la protege razonablemente de las heladas tempranas).
Época de maduración: Media-temprana.
Potencial enológico:
Vinos: Produce vinos blancos muy aromáticos, con notas características de hinojo, hierba recién cortada, anís y frutas de hueso (albaricoque).
Estructura: En boca son vinos con mucho volumen, glicéricos y con un toque amargoso final muy elegante y característico de la variedad.
Crianza: Posee una excelente aptitud para la fermentación y crianza sobre lías o en barrica de roble, lo que le aporta una complejidad y longevidad superior a la de otros blancos jóvenes.
Aptitudes agronómicas:
Vigor: Medio-alto, con sarmientos largos y un porte semirrastrero.
Producción: Media-alta.
Suelo: Se adapta excepcionalmente bien a suelos pedregosos («cascajosos»), pobres en materia orgánica y bien aireados. Es muy resistente a la sequía.
Observaciones
– Es interesante por la producción elevada.
